Vivimos en un mundo donde en cada esquina leemos sobre “el despertar” o el camino hacia la espiritualidad y sanación para crear una mejor versión. Pero hay muchas cosas que no nos explican y son importantes de conocer cuando iniciamos en este proceso.
Por eso hoy voy a darte un pequeño vistazo a las cosas que he experimentado y aprendido acerca de la verdad sobre sanar.
Una vez que empiezas no hay vuelta atrás.

A veces vivimos situaciones difíciles, que nos rebasan o nos hacen pensar en que tal vez es momento de hacer un cambio en nuestra vida.
Al principio quizás tengas una idea clara de lo que pasa, quizás te corrieron del trabajo y te sientes perdida, tal vez estás saltando de relación en relación y eso provoca circunstancias que te hacen sentir poco valorada.
Tal vez tienes mucho éxito en tu carrera y no tanta suerte en el amor, pero algo ocurre que te hace empezar a cuestionarte y querer buscar las respuestas para sanar.
Tu proceso es personal.
Nadie puede juzgar cómo, cuándo ni dónde decides iniciar…. puede que para ti sea de mucha más ayuda tener sesiones de terapia con un psiquiatra… o con un tanatólogo, pero esa decisión la tomas tú.
Elegir lo que te hace sentir mejor y que para ti ofrece herramientas adecuadas, es algo que solamente tú vas a definir durante tu viaje.

Sanar no ocurre como magia
El hecho de decirle “despertar” cuando inicias el camino de la espiritualidad, no significa que las cosas ocurran de la manera más loca ni que sea algo como de película.
No vas a levantarte un día con un sueño lúcido ni vas a tener como señales del Universo tan directas como mucha gente te ha hecho pensar.
No ocurre de la noche a la mañana… toma su tiempo.
Tomarte tu tiempo es de las cosas más importantes, porque cuando iniciamos el proceso de sanar, no quiere decir que de un día para otro tus problemas se van a solucionar.
Sanar no es lineal, habrá temporadas o momentos en donde estés fatal… y luego tendrás otros días en que te vas a sentir más en calma.
El caos es parte del proceso.
Los cambios en tus pensamientos y una montaña rusa de emociones van a formar parte de tu proceso, en ocasiones vas a vivirlos de una manera más intensa, pero es normal.
El hecho de permitirte sentir no quiere decir que dejes que tus emociones te controlen.
Estas son algunas verdades que he descubierto en mi viaje.
Espero que puedan ayudarte en tu proceso.Y recuerda que siempre puedes volver a empezar, no tengas miedo.
Comprender es sanar.
Love,
Luminosa